domingo, 24 de julio de 2016

Te soñé...

Hoy de madrugada apareciste en mis sueños. Fue tan real tu presencia que casi pude sentir los latidos de tu corazón cerca de mi pecho. Tú te acercaste a mí para besarme y yo miré brotar de tus ojos una lágrima por nuestro amor.  Nos abrazamos y nos besamos dulcemente, intensamente.  Hablamos de nosotros y de nuestro futuro como tantas veces lo habíamos hecho.  Y fui feliz por un momento. No se si ese sueño significa el perdón. Pero fue un hermoso regalo de Dios. Gracias por los recuerdos. Ojalá algún día al despertar descubra que mi alma ha sanado por completo.