viernes, 3 de junio de 2016

Soledad

Soledad trascendiendo a la soledad,
en toda inimaginable circunstancia,
no infringe dolor y sólo acompaña
para hacerte especialmente recordar...

la importancia del evento esencial,
singularmente hermoso y encantado,
si hubiese sido plenamente disfrutado
en la compañía de aquel ser especial.

¡Maldita Soledad! Tú que todo lo sabes,
y no cesas en tu insistente parlotear...
Ya, un día de estos, aparecerá aquel ser
y con la magia del amor te hará silenciar...

(Fabián Ruiz)